Media hora para mí

20160204_195348Por lo menos. Media hora de relax, disfrutando cada minuto. Eso procuro hacer todos los días, en la medida de lo posible. Porque creo que es necesario y el alma lo agradece.

Yo procuro tener, todos los días, un ratito para mí sola, ya sea para leer, ver la tele, darme un baño e incluso estar delante del ordenador escribiendo este post. Me gusta estar rodeada de gente, pero también me gusta disfrutar conmigo misma un rato, para poner en orden mis pensamientos y hacer lo que me apetezca en ese momento.l

Por las tardes, cuando llego de trabajar suelo preparame un café con la Nespresso que me trajeron los Reyes el año pasado. Hoy, por ejemplo, me he hecho un café after-eight, con una cápsula de descafeinado intenso, espuma de leche y un cuadradito de after-eight. Y me lo he tomado tranquilamente mientras leía algunos capítulos del último libro que me he comprado. Tengo toda la colección de los Cazadores Oscuros, me encanta, es mi colección favorita. Me la he leído entera, ya no se cuántas veces, y alguno de los títulos los tengo sobadísimos.

Leer me relaja, casi tanto como un baño de espuma, y es más barato para la economía doméstica. Los baños los reservo para el día de mi cumpleaños y para los hoteles.

Sin embargo, en la cama procuro no llevarme ningún libro. No porque no me guste leer en la cama, que sí me gusta, sino porque me gusta tanto que alguna vez ya me han dado las 4 de la mañana sin darme cuenta, y a ver quien es el guapo que al día siguiente rinde en el trabajo.

Aunque mañana es viernes… siempre puedo echarme una siesta…

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